Proyecto Matria, Miraflores


Ana María García Blanco

Ana María García Blanco

La Secretaría Auxiliar de Educación Montessori (SAEM), una parte integral del sistema directivo del Departamento de Educación, nace de la pequeña comunidad Juan Domingo, en Guaynabo que resistió el cierre de su escuela en 1987 y años más tarde se convirtió en la primera escuela pública Montessori.

La Escuela Juan Ponce de León abrió sus puertas en 1990 y estableció una gobernanza compartida a través de mesas de diálogo regidas por un código de honor. En esas “mesas redondas” la comunidad encontró, al “otro lado de la carretera”, en el Liceo Montessoriano del Caribe, el modelo que quería. Cuarenta niños pequeños y su maestra comenzaron una reforma educativa tranquila, silente que poco a poco llegaría a 50 comunidades y a la constitución en 2014 de lo que hoy se conoce como SAEM.

SAEM es ejemplo de una estructura administrativa de solo cinco personas que sirven de enlace entre la administración central y sus escuelas, es una gerencia ágil dirigida a que los recursos lleguen a la escuela. SAEM trabaja con 44 escuelas (este año se añaden 20). Sirve alrededor de 12,000 estudiantes, 25,000 familiares, 650 maestros y asistentes, en 27 municipios.

SAEM aporta elementos que debemos proteger: hace accesible una metodología científicamente probada y de calidad mundial, integra a los infantes y andarines (población sub atendida en estos momentos); trae la inclusión, todos los niños son parte de la comunidad escolar y logra una cultura de paz que sirve de modelo a su comunidad. SAEM trae al DE las mesas redondas que vivió en Juan Domingo: directores, guías (maestras/os) y familias participan de su gobernanza. Dirigen SAEM un grupo de maestros/as que vienen de la experiencia del salón público, política pública reconocida como buena.

SAEM se sostiene sobre logros alcanzados en las escuelas que llevan dos o más años: 0% de deserción, 0% de droga, 0% de violencia; buen aprovechamiento académico, 85% de los niños leen y escriben antes de llegar a primer grado; mejor ejecutoria en las pruebas del estado que el sistema, 100% de los padres encuestados, dicen que “no cambiarían a sus hijos de la escuela”. Las escuelas tienen listados de espera. Emplean sobre 250 personas de la comunidad como asistentes de maestro/as, siendo la salida del desempleo y el regreso al estudio para muchos. Esto apunta a la transformación socioeconómica que debe perseguir toda escuela.

Se repite la historia de Juan Domingo, familias, maestros y directores soñando la mejor escuela para sus hijos, tomando acción para hacerla realidad.

¿No está logrando SAEM la reforma que queremos? Por su historia, por sus logros, por haber probado a través de los últimos 25 años que funciona, debemos protegerla.

 

Publicado en El Nuevo Día el  21 de febrero de 2018.